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- Ulises quiero que cuando el vecino abra la puerta de su departamento te metas adentro, prometo rescatarte al instante…yo toco el timbre, me escondo, el abre y vos entras.
- Estas loca Lola – dijo Roxy al escuchar a su amiga.
- Eso dicen, vos quedate acá Roxy, este tramite dura apenas unos minutos, yo creo en la química a primera vista. Vamos Ulises.
Ulises salió moviendo el rabo cual súper héroe de la televisión.
- Quiero que ladres bien fuerte cuando estés adentro.
Lola tocó el timbre, se escondió y desde allí observó la escena.
El vecino abrió, Ulises se metió en la casa por entre sus piernas sin que el lo viera, luego cerró la puerta y tras ello, Lola escuchó ladrar. Volvió a tocar el timbre, mientras escuchaba a Víctor preguntarle a Ulises que diablos hacía metido en su casa. Sobresaltado abrió la puerta y allí estaba Lola con sus borsegos de fajina y su vestido de mariposas, lista para la batalla.
- Hola…vengo a buscar a mi perro, creo que se metió…ahí está…detrás de esa caja…uh pobrecito parece asustado…permiso puedo pasar a buscarlo?
- Claro, flor de susto me dio tu perro, se metió sin que yo me diera cuenta.
- Tranquilo es mansito, solo ladra fuerte…y ¿Cómo va la nueva casa?…aún sin muebles veo.
- Lo que hay es todo lo que tengo- contestó Víctor.
- Pues no tenes nada, un colchón, unas sillas y un par de cajas. ¿Qué pasó con el resto? ¿Lo perdiste en el casino?
- Acabo de separarme…mmm
- Me llamo Lola, veo que no recordás mi nombre.
-Es verdad, perdoname, es que ando con mucha cosa en la cabeza y no soy bueno para recordar nombres.
- No importa, todo bien…ahora me voy, pero si necesitas algo vivo acá al lado, si?
- Claro, lo tendré en cuenta.
Lola levantó a Ulises y volvió a su casa. Roxy la esperaba ansiosa.
- ¿Qué pasó?
- Operación abortada Roxy, el vecino acaba de separarse.
- Y ¿Cual es el problema?
- Justamente, que no quiero problemas, ¿Hay algo peor que un hombre que se ha quedado, no solo sin mujer, sino también sin casa y sin muebles?
Ulises ladró aliviado.
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