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Mostrando entradas de agosto, 2009

De Putas y Rosas

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“Le quita la ropa, suave, lento. Luego se sienta sobre el piso, retirado unos pasos de ella para verla, sentirla entera, dibujando con su mirada sus movimientos.
Y le da aire a sus alas, y ella, húmeda, rosal descalzo, tembloroso, se quita las espinas, cierra los ojos y se echa a volar.

Se mece con la música, se va convirtiendo en savia, siendo "ella", cada vez mas.
Esa “ella”, que lleva adentro cada mujer.
Respira viento, tormenta, lluvia.
El la disfruta pleno, atrapándola con la mirada, atando distancias.
La ve moverse, sentirse libre, disfrutando con él, de él, de su mirada que la acaricia.
El sabe que puede con "ella", que siempre la puede y luego se entrega, se deja poder. Y “Ella” lo puede, lo toma, lo hace humo entre sus manos lisas.
“Ella” se vende y él compra. El se vende también.

La música fuerte marea, arde el aire enviciado de sexo y entre acordes diferentes tejen telas claras para vestir el espacio de lunas.
Cuando el juego acaba, bajo las sabanas, los cuerp…
"A veces hay lindas primaveras en medio del mas crudo invierno"


Buenos Aires, Argentina.
Temperatura hoy 26 de agosto: 29.4 °C a las 16 hs.


TILCARA

....................."Volar significa mucho más que tener alas."


Traigo el paso del Coya.
Silba al oído el viento,
como una quena dulce.

Traigo un cielo vasto,
azul profundo,
la tierra seca del valle
y los siete colores del cerro.

Traigo el sol que abraza,
el silencio del nativo muerto,
la historia de un pucará alto
de roca y barro. Infierno.

Un cardón, dueño en la altura,
que vigila el sendero.

Traigo el corazón arrullado
por los ríos de la montaña,
y el alma suelta
como el halcón que pasa.

Traigo el valor de haber sabido
que los sueños ya no son sueños
si los caminas.


Traigo a Tilcara en mis manos.

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A solo vista de las gaviotas,
te internaste, débil, en un cielo de sal.

Tu alma resistió el frío embate del mar.
Y el golpe impiadoso de las olas
acalló los dolores de tu cuerpo triste.

Fueron las algas, tu lecho de nubes.

Imagino tu cuerpo agitado por la marea,
tu rostro helado, aliviado en una sonrisa.
Te imagino abriendo los brazos,
dejando salir tu vida por cada palma.

Y tu pecho ingenuo, mirando la luna,
y tus ojos, abriéndose en el mismo
momento en que te ganó la muerte.
Imagino el agua turbia envolviéndote
entre lazos de espuma blanca.

Y te veo Alfonsina desde esta ancha playa,
viendo desde tu orilla, mi alma que naufraga.
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Desde "Cosas del Mar"