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Mostrando entradas de enero, 2013

UN CHICO MALO

Estoy muerta de miedo…y yo que pensaba que el miedo era cosa del invierno…de las noches negras y de tormentas, de truenos, devientos y de puertas que se golpean…de lunas llenas, de sombras y telas de araña…parece que no…además... tal vez aún no me haya muerto del todo ya que puedo tomar conciencia del hecho mismo de tenerlo, de que lo estoy sufriendo y de que no es mentira ni exagerado lo que se dice sobre lo traicionero que es. Desde que se me vino al cuerpo, al alma toda, no he tenido paz, me ha perturbado hasta el sueño y de ahí pasando por el humor al hábito de las comidas…todo se fue modificando desde que apreció en mi vida…como si fuera un amante perverso y manipulador, esos que son tan difíciles de soltar. Fui encontrando algunas respuestas a cada cambio, convencida de que lo que decía era probadamente real…pero la cuestión se me fue tornando sospechosa en la medida en que las causas que le encontraba a mis cambios, no justificaban de ninguna manera el malestar que persistía …

TEXTO ABRELATAS

 Enero...
"¿ No juzgo? Sí, sí lo hago; me paso el tiempo juzgando. Me irritan muchísimo quienes nos preguntan, con mirada fingidamente horrorizada:  “¿ no me estará usted juzgando?” Pues sí, claro que lo juzgo, lo juzgo continuamente. Pero las sentencias que dicto no tienen repercusión en la existencia de los “imputados”.Concedo mi estima, o la retiro, dosifico mi amabilidad, dejo en suspenso mi amistad a la espera de pruebas complementarias, me distancio, me aparto, concedo un aplazamiento, hago borrón y cuenta nueva, o finjo que lo hago. NO comunico las sentencias, no doy lecciones, la observación del mundo no tiene en mi más consecuencia que un diálogo interior, un diálogo interminable conmigo mismo” 

Extracto del libro “los desorientados” de Amin Maalouf

Tomado del blog de mi amiga Ico

MEDIAS Y TACOS

La miré pintarse frente al espejo. Me mantuve callada, tratando de aminorar los latidos del corazón que me retumbaban en el pecho. Mientras tanto ella se delineaba los ojos.
. Tenía la mirada tan llena de gracia…!
 . La vi como cubría de sombra sus parpadosy de rubor las mejillas. La vi ruborizada antes de encenderse al caer sus ropas, al caer su tiempo de niña, sus zapatos de moño y antes de perder sus ganas de ser la mamá de las muñecas. La vi estirar su cabello y perfumarse el cuerpo. La contemplé emocionada y como si yo fuera la niña con quien ella ya no quería jugar más, solté un par de lágrimas. Me daba ternura aquella pequeña mujer que se soltaba de mi mano.
. Había crecido tanto y en tan poco tiempo!
. Se puso anillos yaros de plata. Mediasy tacos. Se pintó lo labios. Alisó su ropa, miró el reloj de la pared y se fue a esperar frente a la ventana. Yo moví mi cuello tenso, suspiré por su entusiasmo mientras caminé en silencio para irme a dormir. Me recosté inquieta, como en un viaje emoci…

DE FINALES FELICES...

SIEMPRE ENERO

Me acodé en la ventana de la habitación del primer piso y eché una mirada panorámica alpaisaje. Me quedé absorto en la ropa colgada al sol en el tendedero, ubicado en el medio del parque. Desde siempre la ropa mecida por la brisa me provocabael mismo embrujo que el crepitar del fuego en un hogar o el incansable ir y venir del mar.
De pronto ella entró en escena caminando descalza por el jardín, sus pies se hundían en el pasto alto y descuidado. Alguien dijo que el jardinero se había muerto la semana anterior y aún no lo habían reemplazado, otros aseguraron que el tipo había quedado preso porque, al parecer, había intentado abusar de dos mujeres. Yo intuyo que se tomó hasta el agua de los floreros y se durmió la mona en algún baldío o en alguna calle tapado por un cartón y que no sabe cómo volver al barrio. De cualquier manera y a los efectos de describir el lugar, cualquier cosa que le hubiera pasado al encargado del jardín era intrascendente, ya que lo importante es que mencione q…

NUESTROS TIEMPOS

Hoy leía a alguien, que ya pasa los cuarenta y pico, decir que a partir de ahora comenzará a vivir y que lo hará sin pausa ni prisa.

Y entonces pensé  que en esto de andar viviendo hay momentos de mayor conciencia de que lo estamos haciendo. 

Creo que ese es el tiempo donde uno se propone vivir más centrado en uno mismo y con una mirada más amplia y realista. 

Creo que no por esta toma de conciencia debemos ignorar que antes también  hemos estado viviendo, tal vez de una manera diferente a la que nos proponemos ahora. 

Creo que así somos justos y benevolentes con nosotros mismos y todos nuestros tiempos.

Creo que plantearnos la vida como trozos inconexos es olvidar lo aprendido de lo vivido.

Creo que la vida es un trayecto, un camino que  iniciamos en un cierto momento y se termina no sabemos cuándo, si es que se termina.